LA IDEA INICIAL
¿Qué significaba construir nuestra propia IA?
Empezamos con la idea de desarrollar una capa de inteligencia local. El primer paso fue convertir esa ambición en preguntas que un modelo pudiera aprender de los datos.
Al principio queríamos preparar datos de mercado, entrenar modelos y obtener sus salidas en nuestro propio entorno Python. Con «nuestra propia IA» nos referíamos a modelos especializados en preguntas numéricas de mercado. No intentábamos entrenar desde cero un modelo de lenguaje general; eso exigiría otra escala de datos y computación.
El trabajo práctico nos obligó a concretar la pregunta. ¿Qué debía recibir el modelo: una vela, una secuencia o una tabla de variables calculadas? ¿Qué debía estimar: una dirección, un rango numérico u otra cosa? Tuvimos que definir objetivos, ordenar entradas y conservar las transformaciones antes de que un modelo guardado fuera útil.
Exploramos varias ramas. Las LSTM nos permitieron trabajar con secuencias; los modelos de árboles, con variables elaboradas; Prophet, con una formulación de serie temporal. Después usamos APIs de proveedores para enviar contexto a modelos de lenguaje ya entrenados y exploramos imágenes mediante visión artificial local. Cada herramienta respondía a preguntas distintas.
Nos quedó especialmente clara la importancia de describir la tarea. «Local» indica dónde se ejecuta un cálculo, no si el modelo aprende de números, interpreta texto o detecta objetos en una imagen. Mantenemos esas diferencias a lo largo de los capítulos.